Cada gasto que deduces baja tu rendimiento neto, y con él tu IRPF y hasta tu tramo de cuota. Pero deducir de más es la forma más rápida de ganarte una paralela (la carta de Hacienda que reclama lo indebido con recargo). Esta guía va al grano: qué puedes deducir en estimación directa en 2026, con las reglas exactas y las trampas.
Los 3 requisitos que decide todo
Antes de la lista, la regla madre. Para que Hacienda acepte un gasto tienen que cumplirse los tres a la vez:
- Vinculación con la actividad: el gasto tiene que estar afecto a tu trabajo, no a tu vida personal.
- Justificación: factura completa a tu nombre y con tu NIF. El ticket simple del super o de la gasolinera no basta.
- Registro: anotado en tu libro de gastos. Sin registro, no existe para Hacienda.
Si falla uno, el gasto se cae. Guarda las facturas 4 años.
La estrella polémica: suministros de casa (la regla del 30%)
Si trabajas desde casa, puedes deducir luz, agua, gas e internet — pero no la factura entera. La ley (art. 30 LIRPF) permite el 30% de la parte proporcional a los metros que dedicas a la actividad. La fórmula:
Ejemplo: factura de luz de 120 €, despacho que ocupa el 15% de la casa → 120 × 0,15 × 0,30 = 5,40 € deducibles.
Requisito imprescindible: tienes que haber declarado tu vivienda como afecta a la actividad en el modelo 036/037. Sin ese paso, Hacienda rechaza todas las deducciones de vivienda aunque tengas las facturas perfectas. Es el error número uno.
Dietas: casi nunca lo que crees
La comida del día a día no es deducible, aunque pagues con tarjeta. Solo lo son las dietas por desplazamiento profesional fuera de tu municipio habitual, y con límites estrictos:
- Hasta 26,67 €/día en España (48,08 € en el extranjero).
- Pago electrónico (tarjeta o móvil), nunca efectivo.
- En un establecimiento de hostelería — no supermercado ni delivery.
Vehículo: el gasto donde más gente se equivoca
En IRPF, el coche solo es deducible si está afecto exclusivamente a la actividad. ¿Lo usas también para tu vida personal? Entonces, para la mayoría de autónomos, ni el vehículo ni su gasolina se deducen en IRPF. Excepciones al 100%: taxistas, transportistas, autoescuelas, agentes comerciales y vehículos claramente profesionales (furgoneta rotulada). Una resolución del TEAC de 2025 ha suavizado la prueba para vehículos con indicios claros de uso profesional, pero sigue siendo terreno delicado: si no estás en un caso claro, no lo deduzcas a la ligera.
Los gastos seguros (deduce sin miedo)
- Cuota de autónomos (la de la Seguridad Social).
- Material, herramientas y software de tu actividad.
- Servicios de profesionales: gestoría, abogado, diseñador.
- Cuotas de colegios profesionales y seguros de responsabilidad civil.
- Formación relacionada con tu actividad.
- Alquiler de local u oficina (100% si es exclusivamente profesional).
- Publicidad, web, hosting y comisiones bancarias de la cuenta del negocio.
Lo que Hacienda rechaza casi siempre
- Ropa, salvo uniforme o EPI específico con tu logo.
- Comidas cotidianas (ya visto) y ocio.
- Gastos sin factura completa: el ticket no vale para deducir IVA ni, en general, el gasto.
- Multas y sanciones — nunca deducibles.
- La parte personal de gastos mixtos (móvil que usas para todo, etc.).
Del gasto suelto al sistema completo
Los gastos deducibles son una fase del primer año. La guía «Alta + primer año sin sustos» los trata en detalle — casa, coche, comidas — junto al 036, el 303 y el 130 con caso práctico.
Ver la guía del alta →Contenido informativo basado en la Ley 35/2006 del IRPF (art. 28-30), su reglamento y la doctrina de la AEAT y el TEAC vigente en 2026. Los límites y porcentajes pueden variar según tu caso concreto. No constituye asesoramiento personalizado — confirma tu situación con un profesional colegiado. Última revisión: 20 de julio de 2026.